“Cuando era niño, recuerdo que tayta Pedro Arellano,
a quien le conocíamos como Pedro Mishu, realizaba
el tumay en los días de carnaval. El recogía flores
de toda clase en las chakras y zanjas. También recogía
un poco de agua de varias vertientes de la comunidad.
Con las flores y el agua recolectadas recorría por las
casas de sus familiares más cercanos y a cada uno ponía
en la coronilla de la cabeza un manojo de flores y un poco
de agua diciendo: “con licencia taytalla”; “con licencia mamalla”.