Historia, actualidad y desafíos del Koya Raymi


Imbaya Cachiguango

Las épocas del ciclo agrícola marcan un comportamiento en la vida cotidiana de los pueblos Kichwas, que llegado el momento reaccionan comunitariamente para manifestar su religiosidad sincrética andino y católico.

En los últimos años, muchos de nosotros hemos presenciado el proceso de las fiestas del Yamor Koya Ravmi en Otavalo, con sus momentos de auge y de grandes contradicciones. Desde la discusión de usar uno u otro nombre hasta la validez o no de la elección de la Reina o Sara Ñusta, llegando hasta la prohibición de candidatas indígenas en un escándalo sin precedentes.

Sin embargo todo es dinámico, los procesos sociales avanzan, las concepciones se modifican, las generaciones de per­sonas pasan y llegan nuevas generaciones que han logrado filtrar nuevas visiones y están dispuestos a desafiar los retos de las vivencias actuales.

El ciclo agrícola y las fiestas

Las fiestas de los pueblos indígenas del Norte dcl Ecuador corresponden a la dinámica del ciclo agrícola (preparación, siembra, florecimiento, cosecha). Las mas importantes y conocidas fiestas ceremoniales son: El Inti Raymi, la fiesta de las cosechas en ju­nio, Koya Raymi o fiesta de las ele­gidas, Kapak Raymi, tiempo de ayuno y prepara­ción humana y Pawkar Raymi o fiesta de la época del florecimiento en marzo. Las formas y las manifes­taciones difieren pero cada una de ellas corresponde a un ciclo y se ma­nifiesta con su ri­tualidad y simbo­logía correspon­dientes.

Las épocas del ci­clo agrícola mar­can un comporta­miento en la vida cotidiana de los pueblos Kichwas, que llegado el momento reaccionan comunitariamente para manifestar su religiosidad sincrética en una mezcla de lo andino y católico.

De las cuatro fiestas mencionadas, dos corresponden a las mujeres (Koya y Pawkar) y dos a los hombres (lnti y Ka­pak). De allí que, los roles y el protagonismo de estas ceremonias reflejan esta iden­tidad masculino y femenino. Con el pasar de los tiempos, la cultura del pueblo Kich­wa ha sufrido cambios positivos y negati­vos; sin embargo, lo más importante es que se ha mantenido y cada vez busca revitali­zarse y encontrar las raíces verdaderas pa­ra forjar un hecho cultural con proyección al futuro.

Qué ... es el Koya Raymi?

El historiador Juan de Velasco en la Historia Antigua relata que septiembre era conocido como Koya-Ravmi. esto es, la fiesta de baile de la Reina o alguna persona de la real familia, era muy nom­brada y celebrada por este titulo la fiesta. El Kova Ravmi, es una fiesta indíge­na milenaria del Pueblo Kichwa (Ecuador. Perú y Bolivia) que celebra el Equinoccio del sol, cuando el astro rey tayta inti se ubi­ca al SUR durante seis meses hasta el si­guiente equinoccio de marzo con ubicación al NORTE. En Septiembre comienzan los rituales de la preparación de la tierra para el inicio de las siembras, la energía y el poder del sol inicia a ser absorbido por las semillas MUYU (semilla, retorno), cuyo misterio guarda los grandes ritos del retorno y descubrimiento de la vida. Siendo septiembre el mes dedicado a la ALLPA MAMA, es un tiempo que evoca a la mujer, momento en que se prepara cual doncella al ritual de la fertilidad, las grandes lluvias del equinoccio la nutren y la doncella se vuelve novia para recibir la fuerza fecundadora del sol. AKLLAS, KOYAS, ÑUSTAS Y EL PROCE­SO DE SELECCIÓN DEL MAÍZ La mujer indígena representa a la Koya, que en los diferentes rituales que realiza agradecen a las divinidades por las bondades que pueden darles en cada una de las cosechas. En este tiempo de preparación de la tierra, también se realiza la selección de semillas “Muyu Akllay” ha ser bendecidas y sembradas. La selección de semillas es par­te del ritual del escogimiento de las muje­res para esposas. Las Akllas, Koyas y Ñus­tas, personificaban en la sociedad indígena a la Allpa Mama y por tanto eran prepara­das corno la tierra para cumplir diversas funciones para la vida, el papel de la mujer era y es fundamental en la estructura social indígena que se refleja en el Ayllu (familia ampliada). Según los cronistas, en la selección las princesas, inicialmente se escogían a las Akllas en el tiempo de la selección de la semilla de maíz para las siembras, las Ko­yas cuando ya se realizaban la siembra de granos y las Ñustas durante la germinación. Una vez seleccionadas, las Akllas del pueblo estaban destinadas para los soldados del Incario. Las Koyas para los jefes militares Y, las vírgenes del sol o Ñustas para el Inka. Estos conocimientos, rituales y formas de organización fueron perseguidos por el Estado y la iglesia colonial, posteriormente por la República y en muchos casos fueron despojados de su contenido original y utilizados según los intereses de los dominadores. EL RITUAL DE YAMOR. Durante la festividad del Coraza y Pendoneros, se realizaba el ritual de la elaboración de la chicha del Yamor, en la que cinco hombres, eran responsables de la elaboración de la chicha, las mujeres les acompañan en la cocina so­lo para probar el “tikti” en pilche durante la ebullición de la chicha “sisa shitarin”. En las celebraciones del Koya Raymi, la bebida simbólica oficial era y es el Yamor que se prepara en base a 7 tipos de maíz (canguil, chulpi, morocho, maíz amarillo, maíz blanco, maíz rojo y maíz negro) en jora (germinados y secados). La cocción se con­vierte en un momento de ritualidad espe­cial para que la chicha Yamor sea sagrada y digna de ofrendar a la Allpa Mama que se ve reflejada en las Ñustas. En la comunidad de Huaycopungo la señora Margarita Anrango de 65 años recuerda que durante la festividad del Coraza y Pendoneros, se realizaba el ritual de la elaboración de la chicha del YAMOR, en el que los hombres se levantaban exclamando cánticos: “Turikashpa, wawki kashpa, masha kashpa, mama kashpa, tayta kashpa, yanka yankami tikrashpapash mana rikunchu”, ¡ JALUJU JAJA, JALUJU JAJA¡ mientras bailaban alrededor de la olla principal removiendo la chicha con una mama cuchara grande conocido como “wagra pala tullu” que estaba en la mitad de la vivienda. La chicha del YAMOR una vez preparado solo tomaban los Kurakas, las mujeres no. En 1952, un grupo de in­telectuales de Otavalo, promueve la revi­talización de este hecho cultural en Mon­serrat, denominándole la Fiesta del Yamor, al respecto Nazin Flores afirma que “Las fiestas del YAMOR, han venido realizándose desde tiempos inmemora­bles, al parecer desde antes de la llegada de los Incas. Vestigios de maíz, como fi­guras femeninas y vasijas ceremoniales de barro encontradas en Monserrat por el arqueólogo César Vásquez Fuller señalan a este lugar cuna del YAMOR, comprobándose así que esta chicha no fue impuesta por el Inca, sino que estos asimilaron la fiesta permitida solo a los Caciques con chicha y todo para convertirla en la bebida sagrada del Inca”. EL INTI WATANA O CEREMONIA DEL EQUINOCCIO SOLAR. El 8 de septiembre para los cristianos, es la fiesta de la Virgen niña. Astronómicamente es el período comprendido entre dos lunas nuevas denominada “lunación”. En los pueblos indígenas, desde el 8 hasta 22 de septiembre que es el equinoccio, se realizaba una observación astronómica intensa, en el que se pronosticaba la abundancia o escasez de lluvia de todo el año, según lo observado en esta corta temporada. El 8 de septiembre para los cristianos, es la fiesta de la Virgen niña. Astronómicamente es el pe­ríodo comprendido entre dos lunas nuevas denominada “lunación”. En los pueblos indígenas, desde el 8 hasta el 22 de septiem­bre que es el equinoccio, se realizaba una observación astronómica intensa, época en que se pronosticaba la abundancia o escasez de lluvia de todo el año, según lo observado en está corta temporada. Gracilazo De La Vega en los Comentarios Reales de los Incas, nos cuenta que “ ... para verificar el equinoccio tenían columnas de piedra, riquísimamente labradas, puestas en los patios o las plazas que habían ante los templos del sol .... tenían las columnas puestas en el centro de un cerco redondo muy grande que tomaba el ancho de la plaza. Por medio del cerco echaban por hilo de oriente al poniente una raya, que por lar­ga experiencia sabían donde poner el un punto y el otro punto .... Cuando la sombra tomaba de medio a medio desde que salía el sol hasta que se ponía, y que a medio día bajaba ha luz del sol toda la columna al derredor sin hacer sombra a parte alguna decían que aquel día era el equinoccial. Entonces adornaban las columnas con todas las flores y hierbas olo­rosas que podían haber y ponían sobre ellas ha silla del sol con toda su luz, de lleno en lleno, sobre aquellas columnas. Por lo cual en particular adoraban al sol aquel día con mayores ostentaciones de fiestas y regocijo, y le hacían grandes presentes de oro, plata, piedras preciosas y otras cosas de estimulo ..... así como iban ganado las fiestas, así iban experi­mentando que, cuanto mas se acercaban a la línea equinoccial tanto menos hacia sombra la columna al medio día, por lo cual fueron mas y mas las columnas que estaban mas cerca de la ciudad de Quito; sobre todas las otras estimaron las que pusieron en la misma ciudad y en su pa­raje .... Por esta razón las tuvieron en mayor veneración, porque decían aque­llas eran asiento mas agradable para el sol, porque en ellas se asentaba derechamente en las otras de lado”.. EL “YAMOR KOYA RAYMI 20003, UN PROCESO DE ENCUENTRO INTERCULTURAL EN OTAVALO. Hoy, el”Yamor Koya Raymi 2003 es una tradición vigente que nos liga a todos, pues si los misterios de la vida se interrumpen y la Allpa Mama no fecunda, moriremos con ella. Todos nosotros tenemos un compromiso para perpetuarla y celebrar con alegría su eterno ciclo viviente. En espacios multiculturales como Otavalo, con identidades (kichwa Otavalo, Kichwa Kayampi y Mestizos). Celebraciones como el Koya Raymi son eventos que miden las relaciones interculturales. Las grandes contradicciones (prejuicios, desconocimiento, intereses) constituyen bloqueos que imposibilitan las vivencias de una realidad intercultural que básicamente se fundamenta en el conocimiento, respeto, tolerancia e interacción con la otra cultura. La diversidad cultural, las expresio­nes festivas, en el mundo actual significan riqueza, fuente del autoestima como pueblos porque allí encontramos el origen, la historia, la razón del ser, la autenticidad de las diferencias. Los Kichwa Otavalos, por ejemplo, estamos “viviendo de la cultura”, la artesa­nía y la música han constituido dos elementos culturales que han posibilitado el mejoramiento económico al menos de un sector, hacer de la herencia cultural una forma de vida, garantiza la sobrevivencia de un pueblo con identidad. En los últimos años ha forma de cele­brar de los unos y los otros ha acarreado serias dificultades de convivencia, llegan­do a crear conflictos interétnicos. De allí que, se necesita generar conocimiento y debate, para posibilitar un dialogo inter­cultural tan necesario en la actualidad, ya que hemos iniciado un nuevo proceso po­lítico, que busca establecer las bases de la convivencia entre culturas para lograr un desarrollo con identidad, pero con amplia participación de los pueblos y comunidades del Cantón Otavalo. Hoy, el “Yamor Koya Raymi 2003” es un a tradición vigente que nos liga a todos, pues si los misterios de la vida se interrumpen y ha Allpa Mama no fecunda, moriremos con ella. Todos nosotros tenemos un compromiso para perpetuarla y celebrar con ale­gría su eterno ciclo viviente. Afortunadamente en la actualidad tanto indígenas como mestizos estamos empe­ñados en retomar su sentido original, su valor histórico, simbólico y religioso, con el propósito de hacer esta festividad un punto de encuentro de las vivencias interculturales y hacer de las manifestaciones culturales, una cultura para el desarrollo sustentable con identidad. Turistas de diferentes partes del mundo se dan cita a disfrutar de las festividades del Koya Raymi al igual que a adquirir los productos artesanales.






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